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jueves, 6 de agosto de 2020

Astrología

Una pseudociencia

¿Qué es la astrología? Etimológicamente podríamos decir que la Astrología es la "ciencia de los astros" (del griego "asteros", estrella o astro, y "logos", razón, discurso o ciencia). Pero el caso es que la llamada "Astrología" no es ninguna ciencia en absoluto. Es más bien una recopilación de creencias y simbolismos basados en las constelaciones del Zodíaco, con cierta tradición, que establece ciertas analogías entre estas agrupaciones estelares y las características del animal del zodíaco que cada una de ellas representa, asociando cada signo zodiacal al período del año en que el Sol aparece en la constelación que dicho signo representa; de modo que a las personas nacidas en tal período (de más o menos un mes cada uno) son consideradas "nacidas" bajo tal signo. 

Se trata, pues, de una "pseudociencia"; una doctrina "falsamente llamada ciencia": una serie de creencias simbólicamente sistematizadas según las cuales los astros ejercen ciertas influencias en las personas, según la posición que aquellos ocupan en el firmamento en el momento de su nacimiento. Lo que por algunos es catalogado de ciencia no es realmente sino, a mi juicio y entender, una tradición filosófica y simbólica que emplea nombres de astros y constelaciones para dar explicaciones sobrenaturales acerca de los rasgos psicológicos de las personas, pero sin fundamento alguno, más que el de dichas asociaciones simbólicas y vagos ecos filosóficos adornando una mera superstición, cuyo fin es, como casi todo en esta vida, ganar dinero por los llamados "astrólogos", "adivinos" o "futurólogos" (a costa de la superstición de la gente que se lo cree). 

La superstición

Pero el caso es que todos, como imperfectas criaturas que somos, conscientemente o no, somos supersticiosos. Sin querer nos aferramos a nuestras propias creencias o manías ante ciertos estímulos que nos provocan una respuesta más o menos inmediata.

Yo de pequeño era muy supersticioso; ahora no, no en la forma como la que era entonces. Era una superstición tonta (como todas), pero que, visto ahora, eran cosas de niño. ¿Cuántas veces, después de haber conocido a alguien, le habré preguntado: "¿qué signo del horóscopo eres?"? o: ¿cuál es tu número de la suerte?. Hablar de favoritismos, gustos, tendencias e identificaciones personales siempre ha sido bastante constante en mí de pequeño, y creo que esto sucede en mayor o menor grado en todas las personas en su infancia. Incluso en los no tan niños, aunque siempre dependiendo de las circunstancias y el contexto de una conversación.

El Zodíaco y los signos del horóscopo

La sabiduría filosófica ancestral del mundo oriental, ha dado lugar a tratados como el "I Ching" -libro de las mutaciones- y al horóscopo chino -el cual se basa en doce signos correspondientes a doce animales, cada uno de los cuales rige a los nacidos un mismo año chino, de manera que su ciclo se completa cada doce años-. Este horóscopo me ha interesado mucho menos). 

La Astrología, tal como se conoce en el mundo occidental, se basa principalmente en los doce signos del horóscopo, cada uno de los cuales corresponde a los nacidos en el período aproximado de un mes, poco más o menos, durante el cual el Sol se alinea o aparece en el firmamento, desde el punto de vista de un observador terrestre, en una de las doce constelaciones llamadas "del Zodíaco" (nombre que hace referencia a que cada una de ellas está simbolizada normalmente por un animal, por la forma del dibujo que se puede trazar según las líneas imaginarias que unen las estrellas que forma cada constelación).


Así, tenemos doce signos zodiacales o "del horóscopo". Y su ciclo, por tanto, se competa en un año. Estos signos son, por orden, los siguientes, junto al período del año que rigen y el animal u otro ente que simbolizan:

ARIES                                 (del 21 de marzo al 20 de abril)                              Carnero
TAURO                               (del 21 de abril al 20 de mayo)                               Toro
GÉMINIS                            (del 21 de mayo al 20 de junio)                              Gemelos
CÁNCER                            (del 21 de junio al 20 de julio)                                Cangrejo
LEO                                     (del 21 de julio al 20 de agosto)                             León
VIRGO                                (del 21 de agosto al 20 de septiembre)                   Virgen
LIBRA                                 (del 21 de septiembre al 20 de octubre)                 Balanza
ESCORPIO                         (del 21 de octubre al 20 de noviembre)                  Escorpión
SAGITARIO                       (del 21 de noviembre al 20 de diciembre)              Centauro
CAPRICORNIO                 (del 21 de diciembre al 20 de enero)                      Cabra
ACUARIO                          (del 21 de enero al 20 de febrero)                           Acuario
PISCIS                                (del 21 de febrero al 20 de marzo)                          Peces


Correspondencias simbólicas

A continuación voy a exponer en una especie de cuadro sinóptico los simbolismos y relaciones que se establecen entre cada signo y determinadas características que cada uno de ellos rige.:

SIGNO           CASA      PARTE CORPORAL   NÚM(s)   (Imp./Rec.)    PAÍS        

Aries               Fuego      Cabeza, Mente              1               Impulsivo                                   
Tauro              Tierra       Garganta, Tráquea                         Receptivo      Finlandia
Géminis          Aire          Brazos                                           Impulsivo      Alemania
Cáncer            Agua        Corazón                        4               Receptivo      Irlanda
Leo                 Fuego       Pulmones                     1, 5            Impulsivo     Francia
Virgo              Tierra       Vientre, Pecho                                Receptivo     Suecia
Libra              Aire          Cintura                                           Impulsivo      Suiza
Escorpio         Agua        Genitales                                        Receptivo      
Sagitario         Fuego      Caderas, Muslos           5, 7            Impulsivo     España
Capricornio    Tierra       Rodillas                                          Receptivo    
Acuario          Aire          Pantorrilas, Gemelos                     Impulsivo    
Piscis             Agua         Pies                                                Receptivo      Israel

El ELEMENTO o CASA indica el elemento básico de la naturaleza (fuego, aire, agua o tierra) a la que cada signo pertenece. Los signos pertenecientes a un mismo elemento comparten determinadas características esenciales, y son más afines entre sí que con el resto de signos.

  • FUEGO: Aries. Leo y Sagitario. Son dinámicos, muy impulsivos, apasionados, expansivos, emprendedores, obstinados, ambiciosos, aventureros y entusiastas.
  • TIERRA: Tauro, Virgo y Capricornio. Son tranquilos, pacíficos, mansos, muy receptivos, perseverantes, tenaces, sinceros, confidentes, recesivos y tímidos.
  • AIRE: Géminis, Libra y Acuario. Son veloces, impulsivos, atléticos, amantes del deporte y la naturaleza, saludables y sanos, enérgicos, intelectuales y equilibrados.
  • AGUA: Cáncer, Escorpio y Piscis. Son misteriosos, receptivos, sensuales, amantes de la diversión y los amoríos, sensibles, influenciables, melancólicos y sentimentales. 

La PARTE CORPORAL indica aquella zona o parte del cuerpo humano en la que el signo al que rige destaca por su virtud o defecto. Es decir, las personas de un signo que rige tal parte corporal, son personas que destacan por el desarrollo o facultades debidas a dicha parte y, también, cuyas enfermedades o dolencias suelen deberse a defectos de la misma. Por ejemplo, un Aries, cuya parte corporal regente es la cabeza y la mente, destaca por su faceta intelectual, su razón, su pensamiento e ideas sobresalientes, pero a la vez, es susceptible de padecer cefaleas o cualquier tipo de trastorno o enfermedad mental o cerebral. Un Tauro, cuya parte regente es la garganta, podría sobresalir en la oratoria, canto o cualquier actividad en la que se emplee en especial la voz, pero a su vez es propenso a padecer afonía, dolor de garganta, nódulos, ronquera, etc.

El NÚMERO indica aquella cifra numérica que la cábala suele, por tradición, asociar por algún motivo que yo desconozco a las personas del signo al cual rige. Por ejemplo, un Leo, el "rey" del zodíaco -así como el león es el rey de la selva- suele asociarse indiscutiblemente al número 1. Los leo, según la astrológía zodiacal, suelen ser personas con espíritu de liderazgo, les gusta llevar el mando en cualquier actividad o empresa en que se embarcan, y que las cosas se lleven a cabo según su forma de pensar y su voluntad, esforzándose especialmente a que sea así. Les gusta, más que a cualquier otro, ser un campeón, un as, un número uno.

La IMPULSIVIDAD/RECEPTIVIDAD  indica la actitud predominante de tal signo en cuanto a si le gusta llevar la iniciativa o no. Un signo, en este aspecto, es, o bien impulsivo, o bien receptivo. A unos les gusta dar el primer paso, hacer preguntas, apelar, emitir mensajes, actuar, etc.; los otros, en cambio, tienden a estar a la defensiva, en actitud de espera, escuchar, observar, guardar silencio y, como mucho, sólo responder cuando es necesario, tanto verbalmente como en la manera de actuar. 

El PAÍS indica aquel que por su historia, tradicionalmente presenta rasgos característicos atribuidos a las personas, como si un país tuviera cierta personalidad; el "espíritu" de un país. Así, España se asocia a Sagitario, pues nuestra patria siempre ha tenido tintes de nación con espíritu expansivo y de conquista, como la saeta (flecha) del arquero o centauro (hombre-caballo) que representa a tal signo. 

Relaciones de afinidad entre signos

Basados en el elemento a que los signos pertenecen, se establecen lazos de afinidad y compatibilidad entre los doce signos; es decir, hay más o menos grado de probabilidad en establecerse un tipo de relación de amistad o amorosa entre dos individuos según el signo al que cada uno pertenece.

De esta manera, los tres signos que pertenecen a un mismo elemento tienen entre sí un grado de afinidad máximo; y tales signos comparten hacia los otros tres signos de la misma impulsividad/receptividad un 2º grado de afinidad, digamos "favorable" o "medio-alto". Los tres primeros signos comparten con los seis restantes (todos ellos de impulsividad/receptividad opuesta) un grado de afinidad negativo; es decir, "desfavorable" o "mínimo", según se trate del elemento parcial o totalmente opuesto.

Concretando, a continuación detallo las relaciones de afinidad predeterminadas entre las cuatro casas o elementos entre sí:

                    CASA  ------------  FUEGO           AIRE               AGUA             TIERRA
                          I
                          I
                    FUEGO                 Óptima            Favorable        Desfavorable    Pésima

                    AIRE                     Favorable        Óptima            Pésima              Desfavorable

                    AGUA                   Desfavorable   Pésima            Óptima             Favorable

                    TIERRA                Pésima             Desfavorable  Favorable         Óptima

Ascendente y Carta Astral

Obviamente, no sólo por la pertenencia a un determinado signo, todas las personas nacidas bajo la influencia del mismo, en cualquier momento del intervalo mensual que abarca, presentarán las mismas características, pues cabe pensar que un nacido a finales del período cubierto por Escorpio y otro nacido a comienzos del de Sagitario (signo que sucede inmediatamente al anterior) deberían ser más semejantes que dos del mismo signo, siendo uno de su comienzo y el otro de su final. La lógica nos dice que la proximidad en el tiempo entre dos personas es la que determina la variabilidad de carácter influenciado por los astros.

Y esa lógica es correcta. Por ello, hay otro parámetro a considerar además del momento del año en que se produce el nacimiento de un individuo para predecir su carácter y su destino, que es el llamado "Ascendente", el cual no es sino otro signo zodiacal determinado por la hora de nacimiento y el signo zodiacal solar -el signo del horóscopo propiamente dicho-. El ascendente, es el signo zodiacal atribuido a una persona según su hora concreta de nacimiento en función de su signo del zodíaco. Hay que consultar, para ello, ciertas tablas periódicas para la determinación del ascendente, si quieres saber cual es el tuyo.

De esta forma, conociendo signo del horóscopo y ascendente, ya son 144 (12x12) las diferentes concreciones astrales para cada persona según su nacimiento, pero estas determinaciones concretas siguen siendo muy relativas, dada la infinitud de posibilidades existente. Para tratar de precisar al máximo la influencia de los astros en el nacimiento de una persona, los astrólogos recurren a la definición personalizada de la "Carta Astral" del individuo interesado. El lector podrá deducir que la misma consiste en una representación de la configuración del panorama astral completo del firmamento, con la posición precisa del Sol y demás astros de nuestro sistema respecto a las constelaciones del zodíaco. 

Este "mapa" concreto del universo observable desde nuestro planeta en un preciso instante, según el nacimiento de un individuo, determina astrológicamente su predicción vital concreta y personalizada, su "carta astral", exclusiva para el preciso instante de su nacimiento. Ante esto, podríamos suponer que dos o más personas nacidas simultáneamente correrían la misma suerte en la vida, pero todos podemos obviar de antemano que esto no es así. Como nada en esta pseudociencia, carente de fundamento científico de mínima solidez alguno. 


*         *         *

La Fé

A día de hoy, no tengo ninguna vana creencia ni superstición, más que rotundamente afirmo que es la fe en Dios, por medio de su Hijo Jesús, el que Salva, la única explicación no científica que atribuyo a mis circunstancias y la solución a mis problemas y superación de retos en mi vida. Insto a todo el que lee estas líneas a que compartan conmigo la gozosa convicción de que Jesús, el verdadero Hijo unigénito de Dios, es quien Salva de toda dominación espiritual maligna.

Todas tus dudas, problemas, enemistades, contratiempos, desventuras, tormentos y adversidades explicables o inexplicables tienen sólo solución en la Palabra, Doctrina y ejemplo de Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre.

Tanto si tu vida va prósperamente como si va vacilante entre vientos tempestuosos, reconozco que mi Norte siempre es Él y animo a los que me lean a que reconozcan que el suyo también: Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida; la única vía de salvación, tanto en en esta vida como para alcanzar la Vida Eterna.


miércoles, 22 de julio de 2020

Astronomía

ASTRONOMÍA


¿Hecho o ficción?


*El ser humano pone su pie por primera vez en la Luna.

Tal día como ayer, 21 de julio, hace 51 años, el hombre puso por primera vez su pie en la Luna. En los últimos tiempos se han prodigado las voces que atestiguan que tal hito de la historia de la humanidad no fue sino un montaje. Yo, personalmente, no sabría qué decir, aunque sigo creyendo que tal suceso sí es verídico. 

Pero, continúa el curioso interrogante al respecto de por qué no se ha querido volver a repetir la hazaña, para incluso mejorarla, con los obvios avances tecnológicos en el campo de la astronáutica que lo habrían hecho más fácilmente posible durante el siguiente medio siglo hasta hoy. Aunque yo siempre, como he señalado, he querido creer a los norteamericanos en este aspecto, estoy empezando a tener mis dudas, empezando a dar creciente crédito a la versión británica de los hechos, que insisten en que todo aquello del Apolo XI y el pequeño paso de Neil Armstrong que supuso "un gran paso para la humanidad" no fue más que un montaje teleinformático y cinematográfico llevado a cabo en el estado norteamericano de Nebraska. 

Sea como fuere, como he mencionado, anoche se cumplieron 51 años de aquella madrugada en España que tuvo en vilo a todo el planeta frente a la pequeña pantalla, entonces en blanco y negro en prácticamente todos los hogares que tenían la suerte de contar con un televisor, siguendo con gran expectación aquel acontecimiento histórico, si realmente así fue.

Click aquí para ver mi poema "La Luna", en mi blog de poemas y canciones.

Click en el siguiente enlace si prefieres verla en versión original italiana:

Click en el siguiente enlace para escuchar mi interpretación de "MoonShine" (Claro de Luna), de L.V.Beethoven.


Las Leyes Astrales. Etimología y su origen en la humanidad.


Etimológicamente, Astronomía quiere decir "La ley, o la norma, de los astros", es decir, todas las leyes o "normas que siguen los cuerpos celestes en cuanto a su movimiento y cambio en el espacio y el tiempo, así como la naturaleza y composición de los mismos".
Se trata de una disciplina científica verdaderamente apasionante, que ha suscitado interés y curiosidad al género humano desde tiempos prehistóricos. Tenemos evidencia documental de que desde hace no pocos milenios el hombre ha escudriñado el cielo y los acontecimientos estelares con un respeto similar al de la práctica de los ritos religiosos, atribuyendo un significado o mensaje divino siempre que se esperaba y producía un fenómeno celeste admirable.

*Los mayas: los genios de la Astronomía.

Probablemente fuese la civilización maya la que más ha profundizado en el conocimiento de los fenómenos astrales, estableciendo calendarios -basados en los movimientos astrales y su periodicidad- de una exactitud asombrosa, si tenemos en cuenta el momento en la historia de la humanidad de su existencia (primer milenio A.C., en América). Los mayas fueron mucho más lejos en la confección de sus calendarios que sus coetáneos de la antigua Grecia, si bien los griegos destacaron por su conocimiento en la disciplina astronómica en general, no exclusivamente en lo necesario para la creación de calendarios rigurosos, que era la especialidad de aquéllos.

La Astronomía en la Antigua Grecia

Y es que, en nuestro mundo occidental anterior al conocimiento de la existencia de América, los antiguos griegos fueron, en Astronomía, como en prácticamente cualquier otra disciplina científica, los más grandes estudiosos y descubridores del planeta en la Antigüedad, sentando las bases y cimientos de todo el conocimiento y la cultura que hemos heredado en nuestra cultura occidental actual, soberana del mundo globalizado en el que a día de hoy vivimos. Cultura que, celosamente preservada en pergaminos en las bibliotecas desde mediados de aquel primer milenio antes de nuestra era, ha prevalecido a través de la Edad Media y su más de medio milenio posterior hasta florecer en nuestra actualidad. Lo que los antiguos griegos hicieron fue algo así como sembrar la semilla cognitiva de los frutos de nuestra ciencia y cultura a nivel global. Qué grandes los griegos.

Así pues, los griegos, sentaron las bases de la astronomía que conocemos hoy, si bien, por supuesto, los Kepler, Galileo y Copérnico deshicieron ciertos mitos clásicos que habían perdurado hasta el Renacimiento (siglo XV), perfeccionando la herencia clásica griega.
Ptolomeo fue el gran astrónomo de la Grecia antigua clásica. Propugnaba la llamada teoría "geocentrista", según la cuál la Tierra era el centro del Universo. Nuestro entrañable pequeño planeta azul -que entonces aún no se sabía empíricamente que fuese una esfera, sino más bien una faz terrestre firme, horizontal e inmóvil-, era el punto del Universo alrededor del cual giraban todos los cuerpos celestes (el Sol, la Luna y el resto de planetas y estrellas). Esta idea, a falta de una demostración científica de lo que tan sólo era especulación, el hecho de que la Tierra fuese redonda, mejor dicho, esférica, y que no fuese el centro, sino un astro más que giraba alrededor de su estrella (en nuestro caso, el Sol), prevaleció hasta el despertar renacentista, cuando Dios dejaba de ser el centro de todo, implantando en su lugar al hombre (antropocentrismo en lugar de teocentrismo), y la Tierra el centro del Cosmos, dejando su lugar al Sol (heliocentrismo en lugar de geocentrismo). Esta teoría "heliocentrista" fue obra de Galileo, y ratificada por Kepler y Copérnico posteriormente. 

Pero los griegos, amantes como eran de la Aritmética y la Geometría, aún en la antigüedad, no se quedaron cortos en semievidenciar que nuestro planeta era, en efecto, una esfera. Eratóstenes lo demostró mediante el siguiente  experimento: en dos pozos, situados uno en una ciudad egipcia y otro en otra, a una distancia considerable entre sí, a la misma hora de cénit, el primero no provocaba sombra alguna, mientras que el segundo, en ese mismo instante, provocaba una sombra de cierta longitud; eso sólo era explicable si la Tierra era, como en efecto es, una esfera. Y además, Eratóstenes, por los datos concretos de las longitud de la sombra y la distancia entre ambas ciudades, pudo calcular y determinar la distancia real desde un punto del ecuador al polo, con un margen de error escasísimo a juzgar por los rudimentarios medios empleados en dicho cálculo.

*Procedimiento por el que Eratóstenes midió la Tierra.

Pero sigamos con nuestra Astronomía, no nos desviemos hacia otras disciplinas científicas. Los griegos conocían todos los planetas -y la Luna- del Sistema Solar, desde Mercurio (el más cercano al Sol) hasta Saturno. Posteriormente, los romanos asignaron sus nombres a los días de la semana. Así, Lunes es "el día de la Luna", Martes, "el día de Marte", Miércoles, el de "Mercurio", Jueves, de "Júpiter", Viernes, de "Venus" y Sábado de "Saturno". Y ¿Domingo?, del Sol, el astro-Rey (de "Dominus", Señor o Rey en latín). En casi todas las lenguas indoeuropeas, no sólo en castellano, por supuesto, cada uno de los siete días de la semana se denomina según tales planetas, en el mismo orden.

Renacimiento


Y llega el siglo XV y el final de la Edad Media. El Imperio Romano desaparece con la caída de Constantinopla en 1453, y ya se puede decir que comienza un nueva era: la Edad Moderna. Europa es sabedora de que es el continente viejo por excelencia, en la que se ha desarrollado la mayor parte de la cultura y la ciencia documentada hasta entonces (y hasta hoy). El Imperio Romano, mediante su lengua latina, y la avidez copista en los monasterios medievales, había difundido en su lengua todo el saber -con el beneplácito de la censura eclesiástica- heredado de la tradición Griega y que había sido posteriormente asimilado por Roma. Desaparece un imperio, pues, y desde finales de este siglo XV aparecen los distintos Estados de la Europa Moderna: España, Francia. Portugal, Países Bajos, Inglaterra y los diferentes reinos que tres siglos después, ya en la Edad Contemporánea (siglo XIX), se convertirían en Alemania e Italia.

Como he señalado antes, fue en esta época cuando la esfericidad de la Tierra dejaba de ser una creencia y se consolidó como una evidencia. Fue entonces cuando, ante dicha evidencia científica, los europeos, con los españoles como pioneros, se lanzaron a viajar a las Indias desafiando al Mar Tenebroso (el océano Atlántico), tratando de arribar a aquellas tierras rumbo a occidente. Y así se constató "de facto" que la Tierra es esférica.

*Galileo Galilei y la teoría heliocéntrica.

Galileo Galilei fue quien sacó a la luz la teoría "heliocentrista". Demostró con ella que es el Sol, y no la Tierra, el centro alrededor del cual giran los demás astros (los que hasta entonces se conocían, que podían ser observables sin telescopio, aún sin inventar; los de nuestro sistema, llamado por tanto, el Sistema Solar). Estos astros que giran alrededor de una estrella son denominados "Planetas". Hasta la fecha, y desde la Antigüedad, se conocían sólo seis: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter y Saturno. En los siglos siguientes, hasta mediados del XX, se terminaron de descubrir los otros tres: Urano, Neptuno y Plutón. Tales son los nueve planetas que hoy conocemos que conforman nuestro Sistema Solar, es decir, aquellos que orbitan alrededor de nuestra estrella: el Sol.

Los planetas, pues, giran alrededor de una estrella, y los satélites, como la Luna (el nuestro), alrededor de un planeta. 

Actualidad


Ya con la invención del telescopio, en el siglo XVIII -me parece-, el siglo de la Ilustración, el Empirismo y los grandes descubrimientos científicos, los astrónomos pudieron profundizar en esta ciencia, aportar datos cada vez más objetivos y ofrecer una panorámica mucho más aproximativa de la realidad de los astros, distancias astronómicas y clasificación de los cuerpos celestes, y posibilitando un estudio y llegando a un conocimiento mucho más riguroso y sistemático de los astros.

Y así llegamos al siglo XX. El desarrollo que la Astronomía experimentó aquel "siglo de las luces", continuó paulatinamente hasta llegar al último siglo del milenio, el cual, supuso un desbordamiento en la cantidad y calidad de medios técnicos y tecnológicos y avances científicos, permitiendo que las investigaciones astronómicas -como en el resto de las disciplinas científicas- experimentaran un desarrollo de forma exponencial.  

Gracias a este desarrollo, los astrónomos han podido entrar en el estudio de fenómenos celestes (eclipses, lluvias de estrellas), períodos orbitales, conocer otras galaxias, otros sistemas estelares, satélites de otros planetas, asteroides, cometas, cómo nacen y mueren las estrellas, supernovas, nebulosas, constelaciones, agujeros negros, quásares, meteoritos...); son muchos los términos astronómicos empleados hoy día para definir y concretar los diferentes tipos de cuerpos y fenómenos astrales que el panorama celeste nos ofrece.

*Perspectiva temporal de la evolución del Universo y la vida en la Tierra hasta el ser humano.

Los grandes y sofisticados observatorios astronómicos que se erigieron el siglo pasado, con sus potentes telescopios, de un alcance impensable para la ciencia de siglos anteriores gracias a los avances tecnológicos, han hecho posible escrutar el firmamento y estudiar no sólo los planetas y astros más cercanos, sino ir mucho más allá del Sistema Solar y poder conocer otras estrellas y galaxias (conjuntos de estrellas, cada una de las cuales puede tener planetas que giren a su alrededor, y estos planetas, a su vez, satélites; estos conjuntos de estrellas, las galaxias, conforman unidades que se mueven y alejan unas respecto de otras). 
No hay que confundir las galaxias con las constelaciones, que son agrupaciones de estrellas, no según su proximidad física real, sino por su proximidad visual desde el punto de observador terrestre, sin necesidad de telescopio, sino a simple vista en una noche de cielo estrellado.
Pero con los avances del siglo pasado, como iba diciendo, se puede sondear el espacio exterior a unas distancias "astronómicas" (por supuesto, nunca mejor dicho) respecto de nuestro punto de observador terrestre, tomar fotografías muy descriptivas y precisas y estudiar el Universo a distancias impensables anteriormente. 

Y, por supuesto, como ha sucedido en todas las disciplinas científicas, es gracias al vertiginoso mundo de la informática desarrollado sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XX lo que, yo creo, ha influido decisivamente en el avance de los conocimientos astronómicos y en la cantidad de datos que tenemos y podemos obtener del Universo. Las potentes computadoras, capaces de realizar sofisticados cálculos, nos han permitido obtener datos de todo tipo, pudiendo llegar a establecer calendarios prácticamente perpetuos que predicen los movimientos de los astros para grandes períodos de tiempo, y, por supuesto, poder estudiar minuciosamente los fenómenos celestes y recopilar todo tipo de datos y detalles que nos han permitido conocer el Universo de la manera que se nos muestra en cualquier atlas de Astronomía, a día de hoy.

Punto de vista y recuerdos de infancia personales.


Personalmente, pienso que la Astronomía entraña un mundo verdaderamente apasionante, que siempre me ha suscitado gran interés, curiosidad y emoción (como a cualquier ser humano, en general, desde que el hombre es hombre). 

Recuerdo que de pequeño me atraían enormemente las páginas introductorias de un atlas de geografía moderno que mi padre compró a comienzos de los ochenta, páginas en las que se contextualizaba y describía a la Tierra en relación al Sistema Solar, mostrando imágenes representativas de los nueve planetas y sus distancias y dimensiones relativas con respecto al Sol, y los datos y cifras de componentes físico-químicos generales. ¡Qué sensación y emoción recuerdo cuando, tras mirar el resto de planetas, fijaba mi atención en la figura del nuestro, la Tierra, nuestro hogar, nuestro querido planeta azul!; su aspecto destacaba de entre todos, pues cualquiera de los otros ocho, ya fuera más grande o más pequeño, presentaba una apariencia mucho más árida, monótona y desértica. Pareciera que, sólo ahí, en una canica gigante con tal aspecto, pudiera haberse generado el milagro de la vida, o por lo menos, de la mía, habiendo hecho posible que en ese momento pudiera yo estar precisamente contemplando su figura -a pequeñísima, diminuta escala- y meditando todas estas cosas.

Siempre me ha fascinado la astronomía. Hasta recuerdo que, a mis cinco años, cierta noche después de cenar pensara y le dijera a alguien de casa: "Yo de mayor quiero ser astronauta". Al final, no he sido astronauta, pero me ha dado por tocar el piano y la flauta (a mis cuarenta y un años, prefiero no salir de mi casa planetaria, prefiero quedarme en ella tocando tranquilo en el piano la canción de "Planeta Imaginario").


Click en el siguiente enlace para escuchar mi interpretación de "Deux Arabèsques", de C.Debussy, en la que se basaba la música de cabecera del programa infantil ochentero de TVE "Planeta Imaginario":


Este programa infantil de "Planeta Imaginario" aludido, que tanto me gustaba de niño, especialmente esa musiquita del comienzo, hacía y hace plantearme uno de los grandes interrogantes que el hombre ha debido siempre hacerse desde que mira al cielo y contempla los astros: ¿Existirá vida en algún otro lugar del Universo? Una pregunta que siempre nos hacemos y seguiremos haciéndonos.

Yo creo que no estamos solos y que, aunque hayan transcurrido decenas de milenios desde que el ser humano se hace preguntas como ésta sin respuesta, y aunque no haya testimonio documental de algún encuentro humano con criaturas extraterrestres que nos hayan visitado -porque me parece que nosotros no hemos visitado otros mundos, más que unas pocas horas y pisadas sobre la superficie lunar hace 51 años-, y aunque a pesar de  los avances científicos y técnicos que facilitan la visión y el estudio de lugares celestes a distancias astronómicas aún no hayamos podido constatar la existencia de vida en algún otro lugar del Universo, pienso que no es difícil tal posibilidad, que más bien es bastante probable que haya alguna forma de vida, y por qué no dotada de una inteligencia más profunda que la nuestra, que a día de hoy escape a nuestra percepción e inteligencia, pero con la que algún día quizá podamos entrar en contacto.

Pero, para ello, tenemos que tener fe, y empezar por entendernos y preservarnos nosotros mismos.

sábado, 30 de mayo de 2020

Una Madre

MAMMA MIA

*Vídeo-Clip del grupo ABBA interpretando una de sus canciones más populares: "Mamma Mia".


Hoy no es el día de la madre, pero es un día que he pensado de manera especial en la mía. Madre no hay más que una; aunque bien es cierto que yo soy de los que, firmes en nuestra fe, creemos que además de la biológica tenemos "la otra" del cielo. Y no sé yo si llamar a esta última así, "la otra". Realmente pienso que Nuestra Señora es "la una"; pero comparte esa titularidad con la natural. "Tengo dos madres, mamá y la del cielo", como creo recordar que me enseñaron a decir de niño. Pero, creo que las dos son igual de importantes, humanamente.

Cuando pienso en la Virgen María, y sobre todo últimamente, pienso que la mejor manera de estar unido a ella y pensar en ella es considerarla como la propia madre terrenal. Creo que es reflejo de la nuestra, y es también la nuestra. Luego, por supuesto, tiene sus atributos únicos y propios de Ella, pero la mejor manera de entender su presencia en nuestras vidas, por lo menos yo mismo, es atribuirle lo mismo que a nuestra madre de aquí.

UNA MADRE

La de "Acá"

Pienso que una madre es lo más grande que cualquier persona tenemos o hemos tenido en la Tierra, después de la misma propia vida. La madre es la primera persona que te conoce en la vida, compartiendo su propio cuerpo para albergar tus primeros nueve meses de existencia, y llevándote consigo, en su vientre, a todo lugar al que ella va. Es la primera persona con que tenemos contacto.

Click en este enlace para ver mi poema dedicado "A mi madre", de mi blog de poemas y canciones.

Me imagino cómo, en esos primeros nueve meses de vida, oímos su voz, sus latidos de corazón, su pulso, y con lo cual, nos familiarizamos con sus momentos de relajación, tensión, preocupación, tranquilidad, nerviosismo, miedo, alarma, alegría... pues claro, cualquier respuesta de la madre a los diversos estímulos que recibe, es percibida por el ser que mantiene en su seno, y este ser sufre las consecuencias de las reacciones de la madre. La madre "contagia" en todo momento sus vivencias, reflejadas físicamente en su organismo y transmitidas así a su hijo, a través de las sensaciones corporales. La verdad es que es asombroso cómo Dios ha diseñado la forma de concebir a un hijo y cómo es su primera acogida en el mundo en el seno materno.

La madre es nuestro primer apoyo, pilar y sustento. Toda madre, de forma natural, acoge con alegría y ternura a un hijo. Triste es pensar en aquellas que, impulsadas por los motivos que fueren, optan por recurrir a abortar la vida que Dios les ha hecho concebir. No voy  a entrar en este terreno, pero sólo menciono que para llegar a hacerlo, la madre no va sino, forzosamente, en contra de la naturaleza, o por lo menos, eso lo que me dice mi lógica y la de muchos (pienso, en realidad, que la de todo ser humano en su sano juicio).

El amor tiene muchas vertientes y se puede considerar desde muchos puntos de vista. Pero creo que en el sentido de cariño, ternura y celo, el de una madre hacia su hijo es el más puro y natural. Ésa es la palabra, amor "natural", el que se establece por el vínculo del nacimiento, es por excelencia y exclusividad el de madre-hijo.


Como músico, me gusta pensar en el hecho de que la primera voz que escuchamos y con la que siempre nos mantenemos familiarizados toda nuestra vida, es la de la madre. Muchas de las sensaciones que experimenta la madre de las descritas en el segundo párrafo de esta entrada vienen acompañadas de su voz normalmente, según sea su voluntad de expresarse o no en tales momentos. Los bebés, en el seno materno, cuando ya van teniendo un mínimo de inteligencia, empiezan en los meses de embarazo a asociar la voz de su madre con las diferentes sensaciones que como feto recibe. Madre-hijo empiezan ya a comunicarse de manera instintiva en estos meses. Es bonito. Es una etapa decisiva para el desarrollo del oído musical. Los buenos músicos, o los que, gracias a Dios, hemos sido dotados de este sentido musical, empezamos a sentir nuestra vocación musical, nunca mejor dicho, escuchando y discriminando los sonidos producidos por la voz materna durante esta primera etapa de nuestra vida.

Una madre. Una madre siempre espera, perdona y ama a sus hijos. Una madre está siempre dispuesta a darle lo mejor a sus hijos. Lo llevan inscrito en su propia naturaleza. No dudan ni vacilan en proveer lo mejor para ellos, privándose ellas mismas de algún capricho o incluso necesidad para satisfacer en primer lugar las de sus hijos.

La de "Allá"

*Vídeo de la canción "Una Madre no se cansa de esperar"

Y la Madre de Dios, la madre de todos los hombres, es como la madre de cada uno. Atenta siempre a las necesidades de sus hijos para pedir al Padre en intercesión por ellos. Nuestra Madre celestial es además nuestra compañera incondicional en nuestro caminar en esta vida. Una madre nunca abandona a sus hijos; aunque éste quisiera abandonarle a ella, pienso que diría: "No seas tonto, déjame estar a tu lado; aunque quieras dejarme a un lado, yo siempre estaré pendiente de ti, en vilo por ti. Así son las madres; así es Nuestra Madre.

Click en este enlace para ver dos poemas míos dedicados "A la Virgen", de mi blog de poemas y canciones.

Y Dios quiso venir al mundo como hombre, nacido de mujer (pero no de varón). ¿Por qué será? Pienso que porque sin padre quizá se pueda pasar, pero no sin madre. Para venir al mundo encarnado en hombre, Dios necesitaba una madre, pero no un padre terrenal. En este sentido, Jesús, celestialmente, es Hijo de la Virgen María y de Dios Padre, y terrenalmente, hijo de la Virgen María y del Espíritu Santo (en lugar de varón).

María, Nuestra Madre, está siempre dispuesta a interceder por cada uno de nosotros. Pienso que, como buena Madre, y en este caso la más buena y más Santa, intuye y sabe lo que hay en nuestro corazón y pide al Padre por lo que necesitamos, incluso sin pedírselo directamente nosotros. Pero escucha a nuestro corazón, nuestros pensamientos, nuestros anhelos, y le pide, intercediendo a nuestro favor, al Padre, para satisfacer ciertos deseos (aquéllos que el Padre considera legítimos conceder). Tal y como cualquier madre hace por sus hijos pidiéndole a su marido, el padre, en favor de ellos, intercediendo por ellos.


Después de haber intercedido por su Hijo toda su vida, María, al pie de la Cruz de su Hijo en el Calvario, llegando su hora de partir de este mundo y entregar su Espíritu al Padre, recibió su propia orden de ser Madre de su Apóstol amado, San Juan, haciendo extensiva esta titularidad de Madre a toda la especie humana: "Mujer, ahí tienes a tu hijo. Hijo, ahí tienes a tu Madre". Y añade el texto evangélico: "Y Juan la recibió como algo propio desde aquella hora", como su propia madre. Desde aquel momento, podríamos decir que la Virgen María se convirtió en Nuestra Madre. Llegó el momento en que iba a empezar a interceder por todos nosotros al Padre.

Según el libro "El Evangelio Secreto de la Virgen María", el cual me encanta, Jesús, antes de su hora, advirtió a su Madre, que serían muchos, por no decir todos los hombres, quienes le pedirían con fervor e insistencia favores a ella y presentarían sus cruces y sus cargas sobre sus manos maternales, las cuales, "debería tener siempre abiertas dispuestas a acogerlas y presentarlas al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, para atenderlas". Recomiendo este libro a todos; especialmente a aquellos practicantes de nuestra religión cristiana, y más aún si son devotos a la Virgen y acostumbran a pedirle favores y gracias.

Jesús es el camino, el puente entre la humanidad y Dios. Y también la Virgen es puente entre Jesús y el resto de los hombres. Para que podamos decir aquello de "a Dios por Jesús, y a Jesús, por María.


¿Hay algo que una madre no quiera hacer por sus hijos? Por su Hijo Jesús, María quiso convertirse en Madre de todos los hombres, y desde entonces, por todos nosotros sus hijos, María quiere ayudarnos y acompañarnos en nuestro camino hacia Jesús y al Padre. Si Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida, María es la compañera de camino, la consejera de verdades y la Madre de nuestra vida.

*Interpretación por "Ricchi e Poveri" de la canción "Mamma María", en español. 
Una de las canciones más populares de este grupo italiano.

¿Cuántas canciones y poemas se habrán dedicado a la Virgen María? ¿Y simplemente al nombre de María? A nuestra Madre le gusta que le cantemos. María es casi sinónimo de alegría. Y así, es el nombre para el que más canciones religiosas y profanas se han compuesto; también es cierto que debe ser el nombre más popular y difundido habido en la faz de la Tierra, pero el nombre de María será siempre alusivo primordialmente al de nuestra Santísima Madre celestial. No es un nombre cualquiera, como no lo es el de su Hijo, Jesús. Ambos son los nombres más especiales de mujer y varón. Los dos que hacen mención a aquellos dos a quien debemos rezar. Los dos nombres que tienen la llave del cielo.

La Iglesia venera de una manera especial a la Virgen. En las Sagradas Escrituras cumple un papel muy modesto, muy humilde. Y de su humildad precisamente es de lo que se da cuenta en ellas, por ser uno de sus atributos más identificativos. Ella misma lo dice en el Magnificat, como he detallado en la entrada anterior de este blog. Es precisamente su humildad la clave de la fijación de la mirada de Dios sobre ella para ser elegida para la misión que cumplió como Madre de Nuestro Salvador. Y es por esta predilección de Dios por ella, que la Iglesia le rinde especial tributo.

*El Santo Rosario es el rezo por excelencia de la Virgen María. Consiste en un recorrido por los veinte misterios, según la Iglesia, más representativos de la fe cristiana. 
Mientras se meditan los cinco misterios -gozosos, dolorosos, gloriosos o luminosos, según el día de la semana en que se reza, el orante recita más de medio centenar de Aves Marías y siete Padres Nuestros, entre otras oraciones.


Ella es la intercesora por excelencia del plan salvífico de Dios. Por su intercesión Dios vino al mundo, por su misma intercesión el Dios hecho hombre, Jesús, comenzó su ministerio, a hacer milagros y a proclamar la Buena Noticia del Reino de Dios, es decir, su vida pública, y por su misma intercesión (aunque esto no se explica en la Biblia) su Hijo llevó de la mejor manera posible la hora amarga de su Pasión y el cumplimiento de nuestra redención mediante su muerte en la Cruz, siendo considerada por los teólogos como nuestra corredentora. Es decir, la Virgen tiene una gracia especial que permitía que todo lo que su Hijo hizo pudiera haberse cumplido.

Por eso le debemos mucho a la Virgen María, porque, como toda buena madre, no hay nada que sea justo y bueno que niegue a sus hijos. Ella es Nuestra Madre.

miércoles, 25 de marzo de 2020

Día de la Anunciación a María

EL MISTERIO DE LA ENCARNACIÓN DEL HIJO DE DIOS


*Cuadro "La Anunciación", por Fran Angélico (Museo del Prado, Madrid)

Reflexión Teológica


Hoy, día 25 de marzo, el calendario litúrgico nos recuerda un año más que este día se conmemora el misterio de la encarnación de Jesús, el Hijo de Dios, hecho hombre, para ser testimonio vivo de Dios en el mundo, proclamar la Nueva Noticia del Reino de Dios (el Evangelio), realizar milagros para sanar a los enfermos y socorrer necesidades del pueblo, consolar a los menos favorecidos en este mundo y mostrarnos el mensaje de Dios para la humanidad en su plenitud.

Si el 25 de diciembre decía que celebramos la Navidad (la Natividad del Señor, conmemorando su nacimiento en Belén), fecha estipulada por la tradición del Magisterio de la Iglesia para tal fin, es lógico que la misma Iglesia haya hecho lo propio con el 25 de marzo (nueve meses justos antes de la fecha del Nacimiento), y señalar tal fecha con el fin de conmemorar el momento de su inmaculada concepción por su Madre, la Virgen María.

Este es el primer milagro de la vida de Jesús, su milagrosa concepción, el comenzar a vivir como todo hombre en el seno materno, aunque éste su "comenzar a vivir en la Tierra" no se produjo como otro cualquiera, pues no intervino varón, sino el poder del Espíritu Santo (3ª persona de la Stma. Trinidad). Fue el Espíritu Santo quien "sustituyó" a un varón para engendrar a Jesucristo, Dios y hombre. Como había de ser, como he dicho, Dios y hombre, sus progenitores obviamente habían de ser, por una parte, Dios, y por otra, una persona humana. Así, Jesús es hijo de María y de Dios.

A partir de ese momento en que se puso en marcha su concepción en el seno de su Madre, la humilde y agraciada joven nazarena, María, comienza la existencia en la historia de la Santísima Trinidad, misterio exclusivamente cristiano (ya la alusión al número 3, por lo de "Trinidad", atestigua su carácter cristiano, pues este número es representativo del Cristianismo, estando presente en numerosas circunstancias de la vida de Jesús y de la simbología de la naciente nueva religión, la nuestra). Esto quiere decir, que a partir de la concepción inmaculada de Jesús, Dios se comienza a manifestar como Padre, Hijo y Espíritu Santo.


*Reflexión sobre la Santísima Trinidad. 

En la religión judía, no se llamaba a Dios con el título de "Padre", esta palabra para referirse a nuestro Creador fue acuñada por el mismo Jesús durante su infancia en su hogar de Nazaret, hablando abiertamente con José y María sobre sus propios sentimientos de filiación divina. Dios es Creador, y como tal se le consideraba en la religión judía (en al A.T. no encontramos la palabra "Padre" para referirse a Dios), pero no como un padre. Fue Jesús, en su tierna infancia y con toda naturalidad, quien empezó, como he dicho antes, a referirse a todo un Dios como su propio padre (años después haría extensivo tal privilegio a todos los hombres, por su muerte en la Cruz, convirtiéndonos a todos los creyentes en hijos adoptivos de ese Padre que, en principio, era sólo suyo).

Escribo esto para seguir explicando el origen de la Santísima Trinidad. Al comenzar a existir Jesús como hombre encarnado (en el seno materno virginal), y al llamar Él a Dios como "Padre" (1ª persona de la Stma. Trinidad), lógicamente Él es el "Hijo" (2ª persona), y más tarde en su vida pública empezó a hablar del Espíritu Santo (3ª persona) como poder divino (con capacidad de obrar para curar, sanar, y también consolar, inspirar y dar entendimiento). 

El Espíritu Santo, el "gran desconocido", apelado así tradicionalmente por la Iglesia, es referido por Jesús como el "consolador" o "paráclito", revelador y dador de entendimiento y que nos recuerda lo que Él nos quiso decir. Como Dios que es, Él es infinitamente misterioso y no se le entiende, pero Él da entendimiento y vida. 


*Canción al Espíritu Santo (Marcos Barrientos).

En nuestro credo, decimos que es "Señor y Dador de Vida" (porque da vida, es fuerza que vivifica según la voluntad del Padre). Como ejemplo de ello tenemos el caso supremo de que fue Él quien dio la vida, pudo poner en marcha el proceso de concepción de Jesús en el seno de María, aun sin las herramientas habitualmente necesarias para ello sin ser un milagro patente. 
También decimos en nuestra confesión de fe que el Espíritu Santo "procede del Padre y del Hijo", pues es el Padre quien envía al Espíritu cuando cree oportuno, y es el Hijo, Jesucristo, quien efectuaba milagros, curaciones y enseñaba a través del poder y la inspiración de este Espíritu divino. 
También se dice "que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria", esto es, que se le equipara al rango del Padre y el Hijo, es decir, es de su misma naturaleza, comparte su misma divinidad. 
Por último, decimos del Espíritu Santo que "habló por los profetas", lo cual significa que las escrituras del A.T., íntegramente, pero especialmente lo dicho por los profetas, son "profecías" inspiradas por el Espíritu Santo. Él mueve al profeta para hablar y escribir según la inspiración que le ofrece. Y el profeta, inspirado por Él, escribe sus visiones y todo lo que siente que está por venir o se debe cumplir.  

Así pues, con la venida al mundo de Jesucristo, desde el momento de su concepción, la Santísima Trinidad comienza a existir como tal (antes, no existía dicho misterio: el de "tres personas pero un solo Dios").

Este crucial momento de la historia de la humanidad no hubiera sido posible sin la Virgen María Santísima, en quien Dios se fijó para servir de instrumento intercesor y poder llevar a buen término de su voluntad de Dios de encarnarse en hombre y ser su Verbo, es decir, su Palabra y su mensaje definitivo y pleno. Una humilde muchacha, que empezaba a ser mujer, fue la elegida pues, como el ángel le dijo, era llena de gracia ante Dios; Él sabía que podía contar con ella para ser la madre de su Hijo, del mismo Dios; que aceptaría lo inverosímil y confiaría plenamente en su Palabra. Y así, dejar de ser ello un sueño utópico, o una ilusión, y ser toda una realidad: Dios hecho hombre, Emmanuel, Dios con nosotros.


Cómo sucedió


A continuación cito la lectura litúrgica del Evangelio del día de hoy, dedicado al acontecimiento de la Anunciación:

*Cuadro "La Anunciación" (1576), por Doménikos Theotokópoulos "El Greco".
(Óleo sobre lienzo. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid).

El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David: el nombre de la virgen era María. Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: "¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo". Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería aquélla. El ángel le dijo: "María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin". Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso?, pues no conozco varón". Respondiendo el ángel, le dijo: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez, y éste es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible". María contestó: "He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra". Y el ángel se fue de su presencia. 
(San Lucas 1, 26-38).

Otros momentos de la Virgen narrados en la Biblia

Los evangelios nos hablan también sobre otros detalles de la Virgen María en lo que a ella concierne como Madre del "protagonista", aparte de la Anunciación por el ángel Gabriel. Importantes episodios de los primeros momentos de vida de su HIjo, el Mesías prometido por Dios desde antiguo para redimir a los hombres de sus pecados: 

- la visita a su prima Isabel quien, ya en su vejez, también quedó en estado de manera inesperada, pues se decía además de ella que era estéril,

- el Nacimiento de Jesús en la ciudad de Belén (no siendo posible en Nazaret, el pueblo de María y José, por coincidir la necesidad del parto con el forzoso viaje que debían hacer a la "ciudad de David" para cumplir con el censo romano -pues debía hacerse, por reciente orden del emperador  César Augusto, en la ciudad de origen del padre de cada familia; y José descendía del rey David, cuya ciudad natal hubo sido la modesta ciudad de Belén de Judea). 

- la presentación del Niño -al cumplirse el tiempo de la purificación de la Virgen- en el templo, recibiendo de labios del anciano Simeón la extraña profecía cuando dijo: "Éste (Jesús) está puesto para elevación y caída de muchos en Israel y para que sean manifiestos las intenciones de los corazones", para añadir refiriéndose a la Virgen: "y a ti misma, mujer, una espada te atravesará el alma" (espada de dolor que sentiría a causa de su Hijo, especialmente durante su vida pública y su pasión),

- el episodio que les mantuvo en vilo a ella y a José cuando perdieron de vista a Jesús en Jerusalén, apareciendo el muchacho ya de doce años finalmente en el Templo dialogando con doctores de la Ley. 

Más tarde, y ya en la etapa de la vida pública de su Hijo, la Virgen María aparece en los Evangelios:


*Cuadro "Las Bodas de Caná" (El Veronés).

- con Jesús y sus discípulos al comienzo de la misma en las bodas de Caná, a través de cuya intercesión su Hijo llevó a cabo su primer milagro, el de la conversión de agua en vino, mediante el cual se dio a conocer, manifestando su gloria y acrecentando la fe de aquellos primeros discípulos,

- cuando, en pleno sermón a sus discípulos y a las gentes, enseñándoles, le hacen saber que sus parientes y su Madre han acudido a donde Él estaba y querían verle, contestando Él con aquella lección de: "¿Quiénes son mis hermanos, mis hermanas y mi Madre?", y, mirando y aludiendo a sus discípulos, diciendo: "Quienes hacen lo voluntad de mi Padre, ésos son mis hermanos y hermanas y mi Madre"

- en la pasión de su Hijo, al pie de la Cruz, cuando desde ella, Jesús la encomienda al cuidado de Juan, su apóstol más amado (momentos del calvario de nuestro Salvador, cuando más patente se hacía aquella espada de dolor en su alma que Simeón predijo), con las siguientes palabras: (a San Juan) "Ahí tienes a tu Madre", y a continuación (dirigiéndose a su Madre) "Mujer, ahí tienes a tu hijo".

- y por último en el cenáculo, después de la resurrección de Jesús, cuando se apareció a los once, exhalando sobre ellos el Espíritu Santo y dándoles sus últimas instrucciones.

Los anteriores son, no sé si me he dejado alguno, los episodios que yo recuerdo de las Escrituras que se refieren a María.



La visita a su prima Isabel y el Magnificat

Después del acontecimiento de la Anunciación -tema central de esta entrada-, el momento más destacable dedicado en los Evangelios a la Madre de Dios es el de su visita a su pariente Elisabet, que tuvo lugar justo a continuación.

María, tras el mensaje del ángel, en plenitud de gracia, decidió ir a ver a Isabel debido a las últimas palabras de aquél, según las cuales Isabel debería ser madre en tres meses. Elisabet vivía en un pueblecito de la montaña cerca de Jerusalén, con su marido Zacarías, que era sacerdote, y cuyo hijo sería el primo de Jesús, Juan el Bautista (quien años más tarde prepararía la venida de Nuestro Señor, anunciando que el Reino de Dios se estaba acercando, pues Jesús estaba a punto de manifestarse).



La Virgen, al llegar a Ain Karem, aquel pueblo de montaña, y nada más entrar en presencia y saludar a su pariente Isabel, ésta le devolvió el saludo con una mezcla de efusividad, admiración y sorpresa (pues el saludo de María hacia ella había provocado en sus oídos una conmoción que hubiera penetrado sus entrañas hasta el punto de que sintió moverse con alegría a la criatura en su vientre), de manera que sus palabras hacia Nuestra Señora se recogen en nuestra oración del Ave María: "Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre".

Después de éstas y otras palabras, señalando su sorpresa y alabando la inmensa fe de María y su gracia ante Dios ("Quién soy yo para que venga a verme la Madre de Nuestro Señor?, pues, he aquí, apenas llegó a mis oídos tu saludo, he sentido saltar de gozo la criatura de mis entrañas", y añadir "Bendita la que ha creído la Palabra del Señor, porque lo que Él ha dicho se cumplirá"), nuestra Madre rompió a declamar en tono solemne y llena de gozo, inspirada por el Espíritu Santo, las siguientes palabras, a modo de canto o himno de alabanza a Dios, conocidas como el "Magnificat":

"Proclama mi alma la grandeza del Señor; se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava. 
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque ha hecho grandes obras en mí el Poderoso: Santo es su nombre, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. 
Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes; a los hambrientos colma de bienes y a los ricos despide vacíos. 
Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abraham y su descendencia por siempre".


*Canción con letra del "Magnificat", por Coro San Agustín Luz del mundo.



Tras este emotivo encuentro, María se quedó en casa de Isabel y Zacarías, probablemente hasta el nacimiento de Juan, y después volvió a Nazaret. 

domingo, 17 de febrero de 2019

San Valentín

DÍA DE LOS ENAMORADOS


Hace tres días, el 14 de febrero, se celebró como cada año, el día de las personas que, casadas o, en compromiso o no, se sienten unidas por el amor de pareja; en otras palabras: que están enamorados, de ahí el nombre que profanamente se le atribuye a este día y que sirve de título a estas palabras.

Habría que ver si la onomástica del día, San Valentín, guarda relación en su origen con el hecho de estar enamorado pero, yo personalmente, no lo sé.



*Origen del Día de San Valentín y su celebración como día del amor y la amistad.


Conjeturas cabalísticas



Numerológicamente, es una fecha bonita para celebrar tal evento amoroso entre un hombre y una mujer. Digo esto porque la fecha "14-2" (catorce de febrero), está formada por dos números pares, lo cual da la idea de paridad o pareja, especialmente el 2 que hace referencia al mes de febrero, por ser el segundo del año (¿será que este mes estaba destinado a ser el que albergara tal celebración?).

El 2 significa eso: par, conjunto de dos unidades o miembros; si personificamos esta idea, lo convertimos en "pareja". Por eso este mes es el más idóneo para acoger esta festividad. Habría que matizar que las personas que forman el conjunto, la pareja a la que hace mención el "día de los enamorados", son individuos complementarios, opuestos, es decir, hombre y mujer -no sé si hoy día los enamorados del mismo sexo celebran también lo suyo este día, supongo que sí, pero personalmente no conozco ningún caso-.
En cuanto al 14, el otro número par, es por tanto el doble de un número entero, el cual no es otro que el 7, el número bíblico o judío por excelencia. Es como si fuera la unión sagrada de dos personas, a cada una de las cuales le correspondería un 7 (por eso, ambas son sagradas). El 14 es, por tanto un número par "sagrado", en cuanto que su paridad se obtiene por la duplicidad del número sagrado 7.

Una fiesta muy comercializada

*Cinco comerciales para el día de San Valentín.

Por todos es sabido que este día es ocasión oportuna para los grandes comercios hacer un pequeño agosto -aunque en pleno invierno- en un día. San Valentín es una de las fiestas más comercializadas y, desde mi punto de vista, aparte de para los enamorados, sólo para los grandes almacenes supone su razón de ser.
  
Música con amor

Como músico, me gusta dedicar mi música al amor. Dios es amor. Por eso, a Él, que amorosamente me concedió este don de la música -como otros muchos de los que le debo estar siempre agradecido-, es a quien le ofrezco con amor mi música, o por lo menos, ése es mi ideal y horizonte. Dedicar mi música a Dios significa ponerla al servicio de mis hermanos; por eso, me realizo personal y profesionalmente cuando cumplo con mi labor de músico y mi trabajo lo pueden disfrutar, como yo, los demás. Realmente ésta es la meta de cualquier músico, creyente o no, pues el fin de la música es que pueda ser escuchada y apreciada por alguien, ya que "si nadie escucha un sonido, tal sonido no existe" (definición física y científica del fenómeno sonoro). Para que la música cobre sentido, o exista, no sólo debe emitirse, sino escucharse. Claro que, podría contentarme siendo yo el propio receptor de mi propia música -sí que existiría tal música-, pero sería una labor egoísta, que no vería completamente satisfecha mi inquietud religiosa de dedicación a Dios, porque ésta supone dedicar mi música a Él y a los demás.

Por supuesto, a lo que me refería también en el párrafo anterior -cuando decía al principio del mismo que "me gusta dedicar mi música al amor"- es que los temas en los que se basa la música que toco o compongo versan sobre el amor -éste es el tema más abordado en todas las manifestaciones artísticas y en todas las épocas históricas, pues es el amor es la virtud más inherente al ser humano (ya que por amor fuimos creados y para amar fuimos creados, de ahí nuestro constante y eterno anhelo de amor).- Así como nuestro cuerpo necesita respirar para mantenerse con vida, también nuestro espíritu necesita amar para mantenerse vivo. Ya lo dice San Pablo en su primera carta a los Corintios: "sin amor no soy nada". Sin amor estamos literalmente "muertos". El amor es vida. Todos necesitamos amar y ser amados.

Música Romántica

Por eso, como decía, es natural que la temática amorosa -tanto religiosa como profana- se imponga abismalmente a la de cualquier otra índole en cualquier expresión del arte. En la música, y en mi caso concreto, el amor es también, por supuesto, mi tema preferido. Por eso estoy escribiendo esto hablando del día de los enamorados, y por eso voy a incluir a continuación un enlace a una de mis canciones versionadas favoritas: "The Power of Love" (La fuerza del amor). Espero que os guste, especialmente a los enamorados.

*"The Power of Love" (La fuerza del amor) - de Jennyfer Rush.

- Otras versiones de la canción, así como la versión original y la mía en versión instrumental, las podéis encontrar en mi entrada "la canción - mis canciones" de este blog.

- Otras canciones de amor o románticas versionadas por mí, las puede encontrar también en dicha entrada, "La canción - Mis canciones".

- Por último, varias piezas clásicas de la época del Romanticismo interpretadas por mí a piano, pueden ser escuchadas en otro de mis blogs: "JJ'sMusicoteca", en su entrada "Lieder Ohne Worte" (Romanzas sin Palabras).


¡Feliz día de San Valentín!







martes, 25 de diciembre de 2018

Navidad

LA NAVIDAD


Otro año más, al llegar estas fechas -entrada del invierno y llegada de la Navidad- muchas familias del planeta se reúnen para celebrar el nacimiento de la persona más trascendental en la historia de la humanidad.

Jesús de Nazaret nació hace 2025 años en Belén, en una cueva en las afueras de la ciudad del rey David, donde sus padres, San José y la Virgen María, tenían que ir a inscribirse en el censo romano ordenado en tiempos de César Augusto, siendo Herodes rey de Judea, por ser José descendiente de aquel gran rey.
Betlehem -Belén- estaba abarrotada de familias que habían ido a censarse y mucha gente había ocupado todos los posibles alojamientos de la pequeña ciudad, de modo que José y María no tuvieron más remedio, por su humilde condición, de pasar la noche en un pequeño pesebre, en la mencionada cueva, aquella fría noche de invierno.

Y así, rodeados de paja, un buey y una mula, la Virgen dio a luz al Niño, el Hijo de Dios, pues había sido concebido milagrosamente por obra del Espíritu Santo, sin intervención varonil. Además, así se cumplía la profecía de que en esta ciudad de Belén una virgen habría de dar a luz a un niño, que sería llamado Jesús -en hebreo, "Salvador"-, pues Él habría de salvar a su pueblo de sus pecados.

*Representación del nacimiento de Jesús en la cueva de las afueras de Belén, con sus padres la Virgen María y José, rodeados de paja, un buey y una mula y lo más necesario para pasar aquella fría noche.

Sería llamado "Hijo de Dios", pues sólo podía haber sido engendrado por Dios, enviado por Él para anunciar el Evangelio -en griego, Buena Noticia o "Buena Nueva"- del Reino de los cielos o Reino de Dios y propiciar la reconciliación de los hombres con Dios mediante la liberación de la esclavitud del pecado por los méritos de su pasión y el precio de su sangre derramada en su muerte de Cruz.
Para que todo aquel que crea en Él y en sus enseñanzas, de corazón, las practique en su vida y sea salvo y pueda así participar en la Resurrección y la Vida Eterna.


Cito, así, como ya hiciera en otra entrada de este blog, uno de mis versos favoritos de la Biblia y, sin duda, mi favorito del evangelio de San Juan:

"Pues tanto amó Dios al mundo, que envió a su Hijo Unigénito para que todo aquel que en Él crea no perezca, sino que tenga vida eterna" (Juan 3,16).

Desde su muerte en la cruz y Resurrección y ascensión a los cielos, y su posterior envío de su Espíritu Santo en Pentecostés, que les dio el pleno entendimiento, sus discípulos evidenciaron lo que en un principio no eran capaces de creer totalmente de sus palabras, esto es, que verdaderamente Jesús resucitaría. Fue a la luz de su resurrección, ascensión y efusión del Espíritu, que los discípulos creyeron plenamente en todo lo que misteriosamente les había dicho acerca de su misión y el cumplimiento de las profecías acerca de Él y también de su mensaje: la Buena Nueva o Evangelio, que ellos debían ser los pioneros -tras Él- de propagar a la humanidad.

Así, fueron surgiendo las primeras comunidades cristianas, los cristianos y el Cristianismo como tal religión, cuyo sentido reside en ser imitadores de Cristo y poner su Palabra por obra, difundiendo con el ejemplo su mensaje.

Desde entonces, los cristianos celebran la institución de la Eucaristía, como momento central de sus celebraciones religiosas, en el que se conmemora la Última Cena de Jesús con los doce instituyendo la Eucaristía: repartiendo el pan y el vino, especias que simbolizan su cuerpo y su sangre, que iba a ser entregado y derramada por ellos, para el perdón de los pecados, pues Jesús era como el Cordero expiatorio que propiciaba la remisión de los pecados, la reconciliación con Dios y, por tanto, la Salvación.

¿Qué tiene esto que ver con la Navidad? Bueno, pues con lo que tiene que ver realmente es con la Semana Santa, que es, en el calendario litúrgico de la Iglesia Católica, cuando celebramos todos estos acontecimientos de su Pasión, muerte y resurrección. Pero, los cristianos, desde otro momento histórico que yo no sé determinar, empezarían también a celebrar el nacimiento de Jesús, nuestro Señor y Salvador, y desde un momento determinado de la misma la Iglesia fijaría la noche del 24 al 25 de diciembre de nuestro calendario gregoriano.

Es por ello, que tradicionalmente celebramos la Navidad en estas fechas del año. Muchos especulan si la Iglesia caprichosa o arbitrariamente eligió esta fecha, pero lo cierto es que la Iglesia hace todo lo buenamente posible por dar luz al mundo y todos sus dogmas y postulados se fundamentan en las Sagradas Escrituras y en su propio Magisterio, de tradición oral, a lo largo de los siglos. Con lo cual, la Iglesia no es caprichosa, sino todo lo contrario; una cosa es que no pueda ser cabalmente científica, y otra cosa es que sea totalmente arbitraria, lo cual es falso: la Iglesia busca ante todo, como cuerpo de Cristo que es, la Verdad.

El caso es que el día 25 de diciembre de cada año celebramos la Navidad, el nacimiento de Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre. Nos reunimos las familias en cada hogar para celebrar la festividad más importante del año, convirtiéndose estos días en los más entrañables y familiares del año, tanto por lo que se celebra, pero más, evidentemente, por ser las familias las que se reúnen y celebran que ha pasado otro año más -pues coincide esta fiesta, en una semana de antelación, con la entrada del nuevo año-.

Toda una serie de símbolos y rituales envuelven la Navidad:

- el Belén, la representación del nacimiento de Jesús -que nació en esta ciudad de Israel, como he explicado antes-,

*Representación de un "Belén", donde aparecen, en pequeñas figuras a modo de pequeñas esculturas y otros ornamentos, los personajes y los lugares de aquella ciudad, idealizados. Práctica tradicional en Navidad.

- el árbol de Navidad -tradición que viene de Norteamérica, creo, donde se adornan con calcetines y regalos y otros adornos-

*Árbol de Navidad con sus típicos adornos.

- Papa Noël (Papá "Navidad"), Santa Claus o simplemente "Santa" -como se le llama en Norteamérica-, que es el personaje vestido y engalanado de ropajes navideños que viene a traer regalos en su trineo a todos los niños del mundo la noche de Navidad (Nochebuena).

*Papá Noël trayendo regalos en su mochila.

- Los Reyes Magos, que nos traen regalos a toda la familia, cuya festividad es el 6 de enero (nada más comenzar el nuevo año). Es una conmemoración de los Sabios de Oriente -Melchor, Gaspar y Baltasar-, unos astrólogos de tiempos de Cristo que, según la Biblia, vieron nacer una estrella que ellos acertadamente interpretaron como el nacimiento del Mesías que esperaban los judíos, y siguieron aquella estrella hasta que, efectivamente, la vieron posarse sobre la cueva donde acababa de nacer el Niño, con María y José, y se postraron ante él, le adoraron y le obsequiaron con tres regalos: Oro, incienso y mirra.

*Dibujo de los Reyes Magos en su camino a Belén, siguiendo la estrella.

- El turrón, el mazapán, los polvorones, etc. Son diversos tipos de dulces de diferentes texturas y sabores que tradicionalmente se consumen exclusivamente en esta época del año.

- Los "brindis" navideños y de año nuevo, con champagne, cava, sidra, etc. Si bien solemos brindar en muchas ocasiones por determinados acontecimientos deseando buenos augurios, en esta época del año son prácticamente de obligado ritual en las cenas y comidas de estos días.

*Cava con "Panetone".

- Los villancicos. Son canciones de origen renacentista que cantaban los villanos, de ahí su nombre, siempre con estrofas y estribillo. En tiempos posteriores, a las canciones con esta estructura se les solía dotar de letras con temática navideña, de manera que hoy día se llaman villancicos a cualquier canción de cualquier forma musical que se cante en Navidad.

*Interpretación de "Adeste Fideles", uno de mis villancicos favoritos.

Click en este enlace para vistar "Villantrucos", la entrada de mi blog de poemas y canciones en la que presento varias letras alternativas ideadas por mí para diversos villancicos tradicionales.

- Las cenas de Nochebuena y Nochevieja y las comidas de Navidad y Año Nuevo. Son convites familiares en las que se suele congregar toda la familia para celebrar los momentos más importantes de estas fiestas: La noche en que nació Jesús y el día natural en que nació (nació el 25 de diciembre de madrugada, o eso se sobreentiende, de manera que celebramos la cena de la víspera y la comida de tal día), la última noche y su cena del año y la comida del primer día del año.

- Las doce uvas de las campanadas de Nochevieja: Son tradicionales en España desde que, a principios del siglo pasado, en un año de una gran cosecha de vendimia, el excedente se aprovechó de la manera que cada persona pudo comer 12 uvas a la manera que hacemos hoy día -habiendo, por supuesto, mucho más excedente del que se necesitaba para ello-. Como aquel año la cosecha fue abundante, este ritual augura desde entonces buena suerte, dicha y abundancia.

*Dos raciones de doce uvas en sendos cuencos listas para ser consumidas en el ritual anual.

- Las campanadas desde la Puerta del Sol. Son las doce campanadas que desde tal plaza del centro de Madrid (y centro de España) se emiten tradicionalmente por TVE y que todos los españoles están invitados a ver desde sus hogares para celebrar el paso de un año a otro, pues son las doce campanadas de las doce en punto de la noche, momento puntual teórico en que se pasa de un día a otro y, siendo el último día del año, pasamos así también de un año a otro. Las uvas descritas anteriormente se consumen una a una, tragando cada uno las suyas campanada a campanada; uva por campanada. Si te da tiempo a hacerlo bien, sin atragantarte, se supone que vas a tener un buen año... Y tras este ritual todos los familiares se abrazan y besan uno a uno felicitándose el nuevo año. Muchos familiares que viven a distancia aprovechan para efectuarse llamadas telefónicas entre sí y felicitarse asímismo el año.

*Celebración tras las doce campanadas desde la Puerta del Sol, en Madrid, la nochevieja de 2018,